Acoso laboral, síndrome del burnout… Cómo detectar los riesgos psicosociales en el trabajo 

stress

Si has llegado aquí es porque has escuchado hablar de los riesgos psicosociales en el trabajo, y el tema te afecta en alguna medida. ¿Sabes a qué se refiere exactamente este término? ¿En tu lugar de trabajo se está produciendo algún problema relacionado…?

Voy a explicártelo de forma sencilla para que puedas detectar si tú (o alguna persona que conoces) estáis sufriendo alguna situación que pueda identificarse como riesgo psicosocial en el trabajo, generando en tu/su vida un gran estrés y -quién sabe si ya- un daño emocional importante.

¿Por qué se producen riesgos psicosociales a nivel laboral?

Los riesgos psicosociales en el trabajo se producen por muchos factores que interactúan entre ellos, y que están relacionados con:

  • El tiempo de trabajo: jornada laboral excesivamente larga, poca flexibilidad horaria, trabajo por turnos…
  • La organización del trabajo: falta de participación en las decisiones, ausencia de canales de comunicación, estilo de mando inadecuado, mal clima laboral…
  • La tarea en sí: monotonía, falta de autonomía, ritmo frenético…
  • Las circunstancias personales: motivación, percepción…

A diferencia de los riesgos físicos, que suelen manifestarse de forma más evidente (obligando a adoptar medidas para prevenirlos), los riesgos psicosociales en el trabajo son sutiles, y pueden quedar enmascarados durante mucho tiempo, con consecuencias nefastas para la salud emocional del trabajador

Riesgos psicosociales asociados a las “nuevas formas de trabajar”

Además, se han detectado una serie de factores relacionados con las “nuevas formas de trabajar” (relacionadas con los cambios tecnológicos y socioeconómicos de los últimos años), que pueden estar asociadas a peligros psicosociales en el trabajo:

  • Teletrabajo y mayor uso de tecnologías de la información y la comunicación (conocidas como TIC) en el trabajo.
  • Redimensionamiento de plantillas, contratación externa, subcontratación, globalización…
  • Demanda de flexibilidad de los trabajadores.
  • Mayor número de personas trabajando en el sector servicios.
  • Trabajo autónomo y de equipo.

¿Qué papel juega el estrés en todo esto…?

Hay un mecanismo psicológico común a todas estas situaciones (ampliamente estudiado por la psicología del trabajo), que es el estrés*.  El estrés es la forma de adaptación del organismo a los conflictos (o “estresores”) del entorno laboral. rel:nofollow

Las principales fuentes de estrés son:

  • Sobrecarga mental y/o falta de control sobre la tarea. Están relacionadas con las tareas del trabajador.
  • Ambigüedad de funciones, roles poco definidos, mal ambiente de trabajo, frustración por falta de promoción profesional, falta de seguridad laboral y obsolescencia… Se relacionan con una mala organización del trabajo.
  • Un entorno físico de trabajo inapropiado por exceso de ruido, temperatura inadecuada, mala iluminación…

 

¿Cómo reaccionan las personas ante estas situaciones estresantes?

Ante estas situaciones que nos provocan estrés en el entorno de trabajo, las personas tenemos reacciones de tres tipos:

  1. Reacciones fisiológicas (relacionadas con la salud).
  2. Reacciones psicológicas (tienen que ver con la interpretación que hacemos de las demandas laborales y cómo las afrontamos).
  3. Reacciones de conducta (pasividad, huida, autocontrol, aceptación…).


¿Te has sentido ya identificado con alguna situación o reconoces la de alguna persona de tu entorno…?

 

Además, hay dos situaciones extremas bien conocidas, directamente relacionadas con los riesgos psicosociales: el acoso laboral y el síndrome del burnout.

Acoso psicológico o mobbing

El acoso psicológico o mobbing es aquella situación hostigamiento extremo sobre un trabajador que realiza el acosador, de manera sistemática, recurrente y sostenida en el tiempo. Está enfocada a perturbar el desempeño laboral y destruir la reputación de la víctima para que se sienta marginada e indefensa. Su objetivo es lograr que abandone el lugar de trabajo despidiéndose, por baja laboral, pidiendo un cambio de puesto o, en casos límites, acabando con su vida.

El mobbing puede ser ascendente, horizontal o descendente de acuerdo con la jerarquía de mando entre acosador y víctima.

Reacciones al mobbing

Las reacciones de cada persona al mobbing varían, y tienen consecuencias a nivel personal, familiar y social, para la organización y para la sociedad en general. Veamos cuáles son estas reacciones:

  • Ansiedad y depresión.
  • Baja autoestima.
  • Dificultad de concentración.
  • Alteraciones del sueño, dolores de cabeza.
  • Palpitaciones, pérdida del apetito, tensión muscular.
  • Trastornos digestivos y respiratorios.
  • Aislamiento, conductas hostiles, rechazo…
  • Tensión en la pareja.
  • Menor rendimiento laboral.
  • Aumento de accidentes laborales.

 

Burnout o síndrome de estar quemado en el trabajo

Es el agotamiento emocional, sensación de escasa realización personal y apatía que sufre una persona en el trabajo, tras pasar por las fases de entusiasmo, estancamiento, frustración y apatía como mecanismo de defensa, hasta llegar al absentismo y la baja laboral.

Consecuencias del burnout

  • Dolor de cabeza, dolores musculares, alternaciones del sueño, cansancio crónico
  • Actitud despersonalizada frente a terceros, conflictos interpersonales
  • Hipertensión y enfermedades cardiovasculares
  • Alteraciones gastrointestinales
  • Problemas familiares
  • Deterioro de la calidad del servicio

¿Hay soluciones?

Están ampliamente documentadas las medidas preventivas que deben adoptar las organizaciones para reducir los riesgos psicosociales, empezando por una evaluación de riesgos. Sin embargo, la propia naturaleza ambigua de los peligros psicosociales en el trabajo hace que a menudo se retrase la toma de decisiones y que las personas abandonen sus puestos de trabajo.

Sin duda, poco puedes hacer tú, como trabajador, sobre muchos aspectos… Pero hay algo que ha demostrado ser eficaz, y es la gestión del estrés personal. Veamos cómo…

 

La gestión del estrés personal

La formación para la gestión del estrés te dota de habilidades de comportamiento y percepción personal muy útiles para desarrollarte en tu entorno de trabajo saludablemente.

Este tipo de programas combinan varias técnicas para lograr sus objetivos: relajación, meditación, y otras menos conocidas: retroacción biológica o biofeedback, reestructuración cognitiva…

Lo que es importante que sepas es que no estás solo, y que puedes reforzar tu autoestima y ser consciente de tu valor con la ayuda de un buen profesional de la psicología.

Aunque la gestión del estrés no reduce ni elimina las fuentes de estrés (“estresores”), sí te enseña estrategias de afrontamiento, contrarrestando los riesgos psicosociales.

 

Un estudio llevado a cabo hace ya más de 30 años en Estados Unidos por un estudioso del tema (L.R. Murphy) demostró lo siguiente:

 “Por cada dólar (o euro) gastado en programas de gestión del estrés, una empresa gana 5,5 veces esa cantidad, al aumentar el rendimiento de sus trabajadores. “

Déjanos ayudarte

Tanto si vives alguna de las situaciones descritas de forma personal y eres consciente del daño emocional que te están produciendo, como si tienes una empresa y quieres implantar formación para la gestión del estrés, el equipo de psicológos en Madrid de Cecops puede ayudarte. No dudes en consultarnos de qué forma. ¿Hablamos?

 

Fuentes: Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo de la Comunidad de Madrid.

 

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